La mujer que tiene la misión de sacar a los niños de las redes sociales
Katy Watson - Corresponsal de la BBC en Australia | Lunes 16 febrero, 2026
La entrevista con Julie Inman Grant aún no ha comenzado (ella ni siquiera ha llegado a la sala) cuando la conversación gira en torno al aluvión de amenazas de muerte y violación que su oficina recibe semanalmente.
El puesto de directora de la Comisión de Seguridad Electrónica de Australia la sitúa en la primera línea de las batallas en internet: noticias falsas, censura, troleo y seguridad infantil.
El mundo digital puede ser un "pozo negro", admite uno de sus colegas, señalando que la gran mayoría de los abusos que se les lanzan van dirigidos personalmente contra Inman Grant.
"Desafortunadamente, he estado viviendo esa realidad durante los últimos años", me dice la mujer de 57 años unos minutos después, en su oficina con vistas al puerto de Sídney.
Tras décadas trabajando en el sector tecnológico privado, Inman Grant ahora se encuentra en el otro lado: exigiendo responsabilidades a algunas de las empresas más exitosas del mundo como directora del organismo regulador independiente de seguridad en línea de Australia.
Podría decirse que esto la ha convertido en la burócrata más famosa del país. Pero también la ha vuelto un blanco fácil.
Su información fue divulgada por grupos neonazis, ha tenido enfrentamientos públicos con Elon Musk e incluso ha provocado la ira de algunos congresistas estadounidenses.
Todo esto mientras se le encomendaba implementar la pionera prohibición de las redes sociales para adolescentes en el país; o, dicho de forma más sencilla, expulsar a todos los australianos menores de 16 años de las redes sociales.
El trabajo de Inman Grant siempre ha sido de gran importancia, pero ahora lo es más que nunca, ya que el mundo observa el desarrollo del experimento australiano en redes sociales.
Una legislación bajo la lupa
Diez plataformas se rigen por la legislación que entró en vigor el 10 de diciembre, incluyendo Facebook e Instagram, de Meta, además de Snapchat y YouTube.
En general, los padres de Australia apoyan ampliamente la política. Para muchos, contar con el apoyo del gobierno les ayuda cuando se enfrentan a la presión de sus preadolescentes que desean acceder a las redes sociales.
Pero también hay muchas críticas. Expertos en tecnología y defensores del bienestar infantil han expresado su preocupación, afirmando que los niños necesitan ser educados, no excluidos de las plataformas.
Muchos cuestionan la aplicabilidad de la prohibición y afirman que excluye injustamente a grupos minoritarios como los niños de zonas rurales, los adolescentes con discapacidad y quienes se identifican como LGBTQI+, que tienen más probabilidades de encontrar sus comunidades en línea.
Como era de esperar, ninguna de las empresas se muestra demasiado partidaria.
En general, han afirmado que comparten la preocupación del gobierno sobre la seguridad en línea y que cumplirán con la ley, pero no creen que una "prohibición" sea la solución.
Inman Grant argumenta que vale la pena intentar cualquier cosa que ayude a proteger a los niños en línea.
"Si podemos retrasar la entrada de los niños a las redes sociales durante tres años y complementarlo con planes de acción digitales para desarrollar su razonamiento crítico y resiliencia, creo que es algo que vale la pena explorar", defiende.
Ella suele comparar el mundo digital con el mar abierto, una táctica quizás inteligente para atraer a los australianos orgullosos de su relación con el océano y sus hermosas playas.
"Al igual que con la seguridad en el agua, tenemos que seguir enseñando a nuestros niños a nadar hasta que sean buenos nadadores", sostiene.
"Necesitamos educarles sobre los riesgos, como las estafas algorítmicas. Necesitamos educarles sobre los depredadores en el agua. Son los tiburones en línea, los pedófilos y otros estafadores".
Pero ella también usó la analogía del agua para argumentar en contra de una prohibición en el pasado.
"No cercamos el océano ni mantenemos a los niños completamente fuera del agua, pero sí creamos entornos de natación protegidos que brindan protección y enseñan lecciones importantes desde una edad temprana", dijo en junio de 2024, mientras el gobierno aún evaluaba la prohibición.
"De hecho, tuve que aceptarlo", admite ahora. Tras presionar para que se le diera libertad en su implementación, se convenció. Y su papel ha sido fundamental para determinar qué empresas serán incluidas y cómo deben cumplir.
Bromea diciendo que su propia casa, que comparte con tres hijos, incluidos gemelos de 13 años, se ha convertido en un "laboratorio".
"Tengo una hija que no se quejó mucho con la idea, pero otra pensó que el mundo se le vendría encima si le quitaban su Instagram y su Snapchat".
No se desanima. "Están en pleno proceso de descubrir quiénes son, de construir su identidad", dice.
"Cuando yo era adolescente pude meter la pata sin que lo grabaran ni lo amplificaran por todas partes".
Experiencia en el mundo tecnológico
Inman Grant pasó sus años de formación en el mundo tecnológico. Creció en Seattle, Estados Unidos, cuna de Microsoft y Amazon.
Así, no sorprende que se dedicara a este trabajo tras coquetear brevemente con la idea de trabajar para la CIA, la Agencia de Inteligencia de EE.UU.
Aceptó un trabajo en el Capitolio, asesorando a un congresista estadounidense sobre telecomunicaciones y tecnología. Posteriormente, realizó una maestría en comunicación internacional antes de incorporarse a Microsoft.
Un puesto en Microsoft la llevó a Australia a principios de la década de 2000, justo cuando el mundo de las redes sociales comenzaba a florecer. Allí conoció a su marido y se nacionalizó australiana.
Como parte de su trabajo en Microsoft, Inman Grant buscó vulnerabilidades y fallos de seguridad. Tras 17 años, se incorporó a la división australiana del entonces Twitter (ahora X) y luego brevemente a Adobe.
Mientras estas empresas tecnológicas prosperaban gracias a la proliferación de teléfonos inteligentes y aplicaciones, ella sentía que había un problema oculto.
Creía que la seguridad no era una prioridad. Era una época sin reguladores gubernamentales.
"Así que intenté cambiar las cosas desde dentro", dice.
Después de más de dos décadas, decidió ver si el cambio podía producirse desde afuera.
Cuando surgió el puesto de Comisionado de Seguridad Electrónica, explica con timidez que había un pequeño grupo de candidatos para elegir.
El hombre que ayudó a redactar el proyecto de ley, Malcolm Turnbull, llegó a ser primer ministro.
La contrató y, según ella, quería un comisionado con experiencia en seguridad en línea, pero también en el propio sector tecnológico.
"El gobierno no creía que se pudiera ser un regulador eficaz a menos que se conociera a la gente, se conocieran los mecanismos, se supiera cómo pensaban y se pudiera anticipar sus movimientos", afirma.
"Hay que entender que todo esto se basa en los ingresos, el crecimiento y quién tiene el poder en las empresas".
Un cargo en expansión
Desde entonces, este puesto ha sido defendido por políticos de todas las tendencias, lo que muchos consideran es un testimonio de la gestión de Inman Grant.
Y especialmente en un período en el que el escrutinio sobre el organismo de control de la seguridad en internet ha aumentado drásticamente, su presupuesto se ha cuadruplicado y sus competencias y personal se han expandido exponencialmente.
"Es, francamente, un mandato extraordinario en un ámbito tan cambiante y bastante implacable para un regulador", indica Alastair MacGibbon, predecesor de Inman Grant, sobre su trabajo.
"El cargo se ha vuelto cada día más relevante".
El exministro de Comunicaciones Paul Fletcher, quien ayudó a nombrar a Inman Grant y colaboró estrechamente con ella durante varios años, afirmó que ha asumido este exigente puesto con vigor y valentía.
"En una nación occidental moderna, la gente da por sentado que, si te asaltan, te roban o te ocurre algo malo en la vida real, puedes obtener reparaciones", declaró a la BBC.
"El estado de derecho debe aplicarse tanto en la vida digital como en la vida real, y el Comisionado de Seguridad Electrónica es una clara muestra de ello".
Aunque Australia se considera líder mundial en seguridad en línea, algunas empresas tecnológicas, con sede en otras partes del mundo, llevan mucho tiempo acusando al país de extralimitarse.
"Llevamos regulando sobre seguridad en línea a las grandes tecnológicas durante 10 años, y durante los primeros siete, fuimos los únicos", expone Inman Grant.
En este momento, Inman Grant se resiste a una solicitud del Congreso de Estados Unidos para testificar sobre las leyes australianas de prohibición de redes sociales.
El presidente republicano del Comité Judicial de la Cámara de Representantes se refirió a ella como una "conocida fanática de los desmantelamientos globales" que "amenaza la libertad de expresión de los ciudadanos estadounidenses".
Jim Jordan incluso la amenazó con cargos por desacato si se niega a declarar.
Inman Grant afirma que no es responsable de defender la política y que solo puede hablar realmente de su implementación: "Nada de lo que hagamos aquí afecta la capacidad de las empresas estadounidenses de mostrar el contenido que les gusta a los estadounidenses".
También se prepara para luchar contra al menos dos impugnaciones ante el Tribunal Supremo por la prohibición —uno del foro en línea Reddit y otro de dos adolescentes australianos—, a la vez que demanda judicialmente a las empresas que han infringido las diversas leyes de seguridad en línea del país.
Pero esta no es su primera experiencia de ese tipo.
En 2024, después de que un obispo fuera apuñalado en Sídney durante un servicio transmitido en vivo, Inman Grant solicitó que X eliminara el video. El dueño de la compañía, Elon Musk, se negó.
Musk la llamó "comisaria de la censura" ante sus millones de seguidores, y el abuso hacia ella alcanzó un nivel completamente nuevo.
Objeto de abusos e insultos
Un informe de la Universidad de Columbia reveló que Inman Grant fue objeto de decenas de miles de publicaciones abusivas, incluyendo amenazas de muerte y de violación.
Solo el 23 de abril de 2024, el informe contabilizó 73.694 menciones de Inman Grant o de la oficina del Comisionado de Seguridad Electrónica en X. Antes de esa fecha, el promedio diario era de solo 145.
Si bien el video finalmente fue bloqueado geográficamente en Australia, seguía estando disponible en todo el mundo.
El organismo de control de internet llevó a X a los tribunales, pero el caso finalmente fue desestimado.
Ella le dice a la BBC que es una historia con moraleja.
La policía de Reino Unido afirma que Axel Rudakubana vio el mismo vídeo poco antes de apuñalar de muerte a tres niñas en una clase de baile con temática de Taylor Swift en Southport ese mismo año.
"[Este tipo de contenido] normaliza, desensibiliza y, a veces, radicaliza", alega. "En algún momento hay que tomar una postura".
Pero mientras ella y su oficina luchan por lograr la prohibición de las redes sociales en Australia, Inman Grant se prepara para nuevas batallas, ahora centrándose en la inteligencia artificial (IA).
El mundo "se incorporó tarde" a la regulación de las redes sociales, y no puede permitirse hacerlo con la IA, explica.
"Esa será la próxima amenaza, y mucho más apremiante, para ser sincera".
Pero puede que no esté en el cargo lo suficiente como para ver los frutos de esa lucha. Lleva casi una década como comisionada. Su segundo mandato de cinco años finaliza el año próximo.
"Creo que probablemente sea el momento de cederle el control a otra persona. Como dije, esto requiere mucha determinación y resiliencia. Ha sido un privilegio y un honor para toda la vida".
Antes de que las empresas tecnológicas respiren aliviadas, insinúa que no se dejará disuadir de su misión: hacer que el mundo tecnológico sea más seguro.
"Quizás eso signifique ayudar a otros gobiernos a establecer regulaciones de seguridad en línea y ayudar a las empresas a integrar la seguridad desde el diseño".
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro canal de WhatsApp.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.
- "Puse una foto de mi madre delante de la cámara y me dijo 'gracias por verificar tu edad'", los desafíos que enfrenta Australia para implementar la prohibición del acceso de los menores de 16 años a las redes sociales
- Australia: en qué consiste la prohibición del acceso a las redes sociales a los menores de 16 años y cómo la van a implementar